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UABC Verde_Impacto_Tormentas_Playas_Ensenada_Erosión

Estudian impacto de tormentas en playas de Ensenada

La arena de la costa eventualmente termina regresando a su lugar original.
Campus
Ensenada
20 de Septiembre de 2017

Cuando la tormenta ha terminado, la playa no es la misma debido al oleaje intenso que ha interaccionado con la costa, hay un cambio notorio dependiendo de la fuerza de la tempestad, desde el azufre presente en el agua, así como la erosión del suelo.

Una duda sencilla pero interesante de estudiar es aquella que ha puesto en foco de investigación la doctora Amaia Ruíz de Alegría, del Instituto de Investigaciones Oceanológicas (IIO) de la UABC, Campus Ensenada, que consiste en conocer dónde queda la arena cuando el agua de la ribera colisiona con la tierra.

Los resultados obtenidos en el estudio “Erosión y recuperación de playas en Ensenada”, están apegados a la Teoría del Patrón de Dinámica, la cual explica que hay un ciclo donde la recuperación de la arena en la costa de la playa eventualmente termina regresando a su lugar original. “La intervención humana, el intento del hombre por traer arena de algún otro lugar y depositarla por cuenta propia en el litoral, solo dificulta el trabajo de la naturaleza”, comentó la doctora Ruíz de Alegría.

Playa Hermosa fue en la que se enfocó principalmente el estudio, donde se vigiló constantemente la arena que abarca sus 12 kilómetros de extensión, para agregar después, a modo de comparación, las evaluaciones de las playas rocosas Granada y San Miguel.

Se compilaron datos ligados a los resultados de los fenómenos naturales marítimos que se obtuvieron en otros estudios realizados en el 2012, para conocer la reacción que sufrían las costas y la playa en general, ya fuera negativa o positiva. Los investigadores hicieron un mapeo para realizar comparaciones del lugar, antes y después de que el fenómeno ocurriera para estimar la transformación. Para lograr el estudio utilizaron ecosonda para medir la profundidad, un navegador satelital, y una moto acuática.

La investigadora mencionó que no se busca generar alarmismo en la comunidad, su meta es informar a la gente sobre la problemática del desgaste de las costas y que existe la fase de recuperación para que se tomen las precauciones necesarias y no se intervenga en un proceso que simplemente terminaría entorpeciendo el curso natural.

El estudio, que tomó un año para su realización, contó con la participación de seis estudiantes de licenciatura y posgrado, así como la colaboración de los doctores Héctor García Nava, Adán Mejía, y Bernardo Esquivel del IIO. El trabajo fue subsidiado por la UABC a través de la 18va Convocatoria Interna de Apoyos a Proyectos de Investigación, emitida por la Coordinación de Posgrado e Investigación.

 

FOTO: Norma Angélica Gómez Bravo.

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