Ana Laura se prepara para ejercer como abogada penalista
Pese a que ha sido complicado adaptarse a todo lo que para otros es cotidiano, asevera que “nada es imposible”.
Ana Laura Rodríguez Ibarra tiene 19 años y actualmente cursa el segundo semestre de la licenciatura en Derecho en la UABC. Tiene discapacidad visual desde los 2 años de edad y, aunque reconoce que ha sido muy complicado adaptarse a todo lo que para otros es cotidiano, asevera que “nada es imposible”.
Con ese ánimo de triunfo se plantea retos y los enfrenta. Contó que desde pequeña fue muy participativa, y un concurso que la motivó mucho fue Niña Gobernadora por un Día. Aunque no ganó, esa experiencia la acercó al tema del derecho de los niños(as). Conforme creció fue asimilando más el tema. Recordó la discriminación que vivió cuando quiso ingresar a una preparatoria y no la aceptaron. “He estado expuesta a muchas situaciones, he vivido mucho lo que es la exclusión y me gusta sentir que yo puedo ayudar a las personas que se encuentran igual que yo, aunque no sea una persona con discapacidad”, comentó al explicar por qué eligió su profesión.
Compartió que su vida es bastante normal. “Asisto a la universidad, mi mamá es quien me trae, aunque yo me sé mover en transporte público. Además, hay muchísimas aplicaciones que te ayudan como persona con discapacidad visual, te guías por mapas, y hay lectores de pantallas”, dijo.
Sobre su experiencia en los espacios de la universidad, comentó: “Yo antes me guiaba por paredes, objetos, incluso por el piso, tomaba puntos de referencia donde fuera y ahora el espacio es súper grande y no siempre tengo algo para tomar de referencia”. Señaló que en la Facultad de Derecho en general ha sido muy buena. “Mis profesores han sido muy buenos. No me puedo quejar”. La enseñanza la describió como muy flexible, pues le permiten hacer todo de manera digital. Mencionó que incluso un profesor en específico “se adaptó a tal grado que, cuando él señalaba en el pizarrón, decía lo que señalaba y eso era algo que yo nunca lo había vivido y fue muy conmovedor. Para mí es muy impresionante, en mis 16 años de estudio nunca lo había vivido”, dijo emocionada.
A quienes tienen la inquietud de estudiar una carrera profesional y tienen una discapacidad, les recomendó: “Que no detengan su sueño, que lo hagan, que si hay alguna carrera que les guste, que la estudien y nunca permitan que nadie, ni siquiera su propia familia, sea un ancla para que no puedan avanzar”.
“Si tienen la oportunidad de estudiar que lo hagan, que no la desaprovechen, porque yo creo que como persona con discapacidad visual es muy complicado entrar a un campo laboral, entonces, si el estudiar puede hacer que haya un escaloncito menos con el que tropezarnos, pues que lo hagan”.
Servicio de impresión en Braille sin costo en Biblioteca Central
Tanto miembros de la comunidad cimarrona, como público en general, que tengan una discapacidad visual, pueden solicitar la impresión en Braille en alguna de las bibliotecas centrales de los tres campus universitarios: Ensenada, Mexicali, Tijuana.
El archivo a imprimir debe estar en formato de Microsoft Word y el solicitante debe proporcionar las hojas de tipo opalina de 180 gramos. Puede tratarse de: trípticos, archivos, distintos materiales, siempre y cuando estén en el formato requerido.
Fotos: Andrea Ruiz Laureano.