A través del lente de Marintia: La vida desde otra perspectiva
En la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (FHyCS) de la UABC, se encuentra Marintia Cabrera Flores, una joven estudiante de la licenciatura de Ciencias de la Comunicación que más allá de sus clases y proyectos, ha emprendido un camino lleno de retos, aprendizajes y sobre todo, esperanza.
Desde que nació, a Marintia se le detectó “mielomeningocele” e “hidrocefalia”, condiciones congénitas que afectan el sistema nervioso y la movilidad. A pesar de ello, su energía, carisma y entusiasmo la hacen destacar no solo como estudiante, sino como persona.
“Lo elegí porque quería estudiar fotografía”, dijo Marintia sobre su decisión de ingresar a la UABC, ya que siempre sintió una gran atracción por el arte de capturar momentos, contar historias a través de imágenes y conectar con los demás por medio del lenguaje visual.
A pesar de las barreras físicas, afirma que la institución se ha convertido en su segundo hogar. Para ella uno de los mayores logros es haber podido “ser ella misma”. Confesó que al inicio le costaba socializar, pero con el tiempo el ambiente que ha desarrollado, logró abrirse, conocer personas nuevas. Además, ha participado en eventos de emprendimiento, y ha desarrollado una identidad propia como comunicadora visual.
Sobre su experiencia con compañeros y docentes, señaló que ha sido mayormente positiva. “Mis compañeros son como mi segunda familia. Con los maestros también ha sido bueno, algunos son muy accesibles en cuanto a mi situación”. Aunque también ha habido momentos difíciles, Marintia prefiere enfocarse en lo positivo y seguir adelante.
Entre los estigmas y barreras que ella ha podido identificar, se encuentran la percepción errónea de que las personas con discapacidad tienen capacidades limitadas: “muchos no entienden lo que es tener una discapacidad. Subestiman nuestras habilidades”, expresó. También señaló la falta de oportunidades laborales como un problema real al que se enfrentan muchas personas en su situación.
En el ámbito académico, ha tenido retos específicos como el manejo del equipo audiovisual. El uso de cámaras, cables, extensiones y la necesidad de moverse rápidamente representan obstáculos que ha aprendido a sortear con ingenio y determinación. “Al principio se me dificultaba usar las cámaras o moverme con rapidez, pero he aprendido a adaptarme”, comentó.
Lo que motiva a esta cimarrona es sentirse feliz con lo que estudia y las amistades que ha forjado en el camino. Su meta es clara: seguir creciendo en el ámbito audiovisual, consolidar un proyecto propio y demostrar que ningún obstáculo es suficientemente grande cuando se tiene pasión y determinación.
“No se rindan, porque yo tenga una enfermedad que me hace estar en silla de ruedas no es un impedimento para mí. Yo sé que a veces las cosas no salen como uno quiere, ya sea si tiene una discapacidad o no, siempre hay que dar lo mejor de ti”, dijo Marintia.