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Voluntad que derriba muros: La historia de Martha Angélica en la UABC

Campus
Ensenada
22 de Abril de 2025

Martha Angélica Bernal Flores, estudiante de Física en la Facultad de Ciencias de la UABC, no solo se destaca por su pasión y su valentía al enfrentar los desafíos que la vida universitaria presenta para una persona con discapacidad. Con 24 años y cursando su décimo segundo semestre, la cimarrona compartió su experiencia al vivir con una malformación congénita de cadera.

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"Desde pequeña me gustaban mucho las matemáticas y pensar sobre el porqué de las cosas", confesó. Sin embargo, su camino no ha estado exento de dificultades, pues se enfrenta a diario con obstáculos que dificultan su acceso a la educación. "El transporte público es un desafío constante", señaló.

Una vez en el campus, "al principio, las materias relacionadas con la Física se me complicaron bastante", admitió, pero gracias al apoyo de profesores que la inspiraron, superó esos obstáculos iniciales y descubrió su vocación de enseñar y ser un modelo a seguir para otros estudiantes.

Mencionó que la infraestructura también presenta algunas barreras: escaleras sin barandales, baños no adaptados en algunos edificios y aulas con espacios reducidos limitan su movilidad. "En una materia de laboratorio, las mesas eran tan altas que no podía participar en los experimentos", pero bastó con solicitar apoyo y le hicieron una estructura para poder alcanzar el nivel de las mesas, mencionó.

Martha Angélica hizo hincapié en la necesidad de sensibilizar a la comunidad universitaria sobre la discapacidad. "Es importante que se informen, que eviten asumir estereotipos y que usen un lenguaje adecuado", explicó. "A veces, lo que más me afecta no son las barreras físicas, sino la forma en que algunas personas me observan o hablan de mí".

Para la futura egresada de Física, hay días más complicados que otros, pero cuando es necesario buscar motivación y mantenerse positiva, recuerda que su discapacidad ha sido parte de toda su vida, “nunca ha definido por completo quién soy o de lo que soy capaz. Me da ánimo que tengo objetivos y metas, tanto personales como profesionales que me motivan a seguir adelante y no rendirme”.

Reconoció que de su vida universitaria valora la biblioteca central, no solo por el sistema de préstamos, sino por los demás servicios que ofrecen, como el área de cómputo para quienes no cuenten con una computadora, una gran variedad de libros especializados y de interés general, actividades, talleres y cursos que benefician la experiencia académica. Además de contar con profesores capacitados en diversas áreas y disciplinas, muchos de ellos con posgrados y experiencia en investigación.

Su historia es un llamado a la reflexión y a la acción. Martha Angélica hizo a la comunidad universitaria a ser más conscientes y comprensivos. "Lo importante es respetar la individualidad de cada quien, hablar con naturalidad y preguntar antes de ayudar", concluyó proponiendo mejorar la accesibilidad, ofrecer apoyo psicológico y académico, y capacitar a la comunidad universitaria sobre la discapacidad.

A pesar de todo, se ha mantenido firme en su propósito. "Quiero terminar mi carrera, estudiar una maestría en astronomía o biología y trabajar para que más personas con discapacidad tengan acceso a la educación", compartió.