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Analizan actitudes lingüísticas de la población indígena migrante en Baja California

Campus
Tijuana
12 de Febrero de 2019

Buscan apoyar a la no extinción de las lenguas que son parte de la identidad del Estado.

El doctor Eyder Gabriel Sima Lozano, profesor-investigador de la Facultad de Idiomas, trabaja en el proyecto de investigación “Actitudes lingüísticas de la población indígena migrante hacia sus lenguas vernáculas en algunos escenarios urbanos de Baja California”.

El académico explicó que desde el 2015 empezó a estudiar algunos grupos de población indígena y encontró la existencia de actitudes hacia ellos mismos como hablantes de un idioma. Las actitudes son definidas como creencias, posturas, puntos de vista, valores, posicionamientos y juicios de valor hacia algo, por lo que en ese sentido cualquier grupo de población puede tener una actitud hacia una lengua, es decir, una creencia objetiva o subjetiva es común en cualquier grupo de población.

“Todos tienen una impresión y una postura, una idea acerca de lo que es cada lengua, se suele pensar que el inglés es la lengua que abre puertas y que da un mejor trabajo, una mejor posición. Lenguas como el náhuatl son bonitas e históricas, pero son consideradas para fines específicos, tal vez en la medicina, religión o  en la antropología, son lenguas que se están perdiendo porque los hablantes ya no las transmiten a las nuevas generaciones”, comentó Sima Lozano.

Explicó que en esta investigación se propuso saber cuáles son las creencias de los migrantes indígenas que han llegado de estados como Oaxaca y Guerrero, si se transmite, si el idioma se está aprendiendo por las nuevas generaciones, si la consideran valiosa, si hay un sentimiento de adscripción o de identidad hacia ella.

“El proyecto trata de identificar los grupos indígenas migrantes que llegan del resto del país y que son la población indígena mayoritaria que actualmente ha rebasado a la población indígena nativa de Baja California, así como saber qué creen hacia su lengua”, enfatizó el académico de la Facultad de Idiomas.

El profesor Eyder Sima trabajó con anterioridad en proyectos relacionados a las lenguas indígenas, dirigió una tesis de adquisición de la escritura del mixteco a nivel licenciatura con estudiantes egresados de Docencia de Idiomas en el 2015,  y desde ahí empezó a ver que la población mixteca y otros migrantes indígenas tienen una fuerte presencia en el estado.

Asimismo, desarrolló un proyecto similar a través de la convocatoria interna de la UABC en el 2015-2016 denominado: “Procesos de mantenimiento y desplazamiento del mixteco en tres colonias de localidades bajacalifornianas: Tijuana, Ensenada y San Quintín”. Este proyecto fue cuantitativo y aplicó la fórmula y teoría de Roland Terborg y Laura García Landa (2011) de la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción (Enallt) de la UNAM, la cual se basa en la aplicación de un cuestionario a la población indígena que permite determinar el grado de vitalismo de un idioma en la comunidad.

El proyecto de corte más cualitativo que actualmente desarrolla Sima Lozano se ubica en la etapa de aplicación de un cuestionario sociolingüístico, diseñado por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), el cual está adaptado a las condiciones de la población indígena del Estado.

Uno de los beneficios que podría traer este tipo de investigación es apoyar a las políticas lingüísticas de la entidad y que se siga teniendo interés en la diversidad lingüística que existe en el estado, la cual es amplia. Además, la población indígena se caracteriza por ser un grupo vulnerable que requiere mucha atención. Por lo general, el apoyo que se les brinda es sobre derechos humanos, empleo, atención médica, pero pocas veces se interesan en que la lengua se siga transmitiendo a las nuevas generaciones”, subrayó el profesor universitario.

Cabe mencionar que una intención social de la investigación es lograr que los bajacalifornianos sepan de la existencia de los grupos de población indígena y que se pueda apoyar a la no extinción de estas lenguas que son parte de la identidad que representa a Baja California.

Para el investigador Sima Lozano ha sido muy satisfactorio trabajar en este proyecto que da cuenta y evidencia del laboratorio de lenguas que es Baja California, el cual es unos de los estados más ricos en diversidad lingüística del país. Los resultados permitirían divulgar esa enorme riqueza para que los grupos indígenas sigan hablando sus lenguas, mal conocidas como dialectos para la mayoría de la población, pues se suele pensar erróneamente que un idioma indígena es una dialecto, lo cual no es así. Un dialecto es una forma de hablar la lengua en una región como el español del norte de México, el español de Yucatán, el español de Argentina. Los indígenas no hablan dialectos, hablan idiomas o lenguas con sus propias variantes regionales.

En esta investigación participan siete estudiantes de licenciatura: Mario Alfredo Carreño Peralta, Carlos Antonio Muñiz Urquijo, Claudia Madelein Martínez Ayala, Fabián Magdaleno Jiménez, Bayron Cutbero Baeza Davis, Leslie Karin Valles Méndez, Eber González Paredes y uno de maestría: Lilian Chantal Orozco Rodríguez, los cuales ayudan a recolectar los datos.

“Uno de los beneficios que podría traer este tipo de investigación es apoyar a las políticas lingüísticas de la entidad y que se siga teniendo interés en la diversidad lingüística que existe en el estado, la cual es amplia. Además, la población indígena se caracteriza por ser un grupo vulnerable que requiere mucha atención. Por lo general, el apoyo que se les brinda es sobre derechos humanos, empleo, atención médica, pero pocas veces se interesan en que la lengua se siga transmitiendo a las nuevas generaciones”, subrayó el profesor universitario.

El investigador señaló que lo  interesante es que Baja California sea un laboratorio de lenguas en contacto, en el que no solamente está el inglés, el español y todas sus variantes de migrantes, sino también las lenguas de la familia yumana como el pai pai, cochimí, cucapá y kumiai, que están en grave peligro de extinción, además de otras lenguas de migrantes indígenas del sur del país como el mixteco, zapoteco y triki. También hay presencia de otras lenguas extranjeras como ruso y chino que trajeron los migrantes en el siglo XIX.

 

Publicado el 12 de febrero de 2019.