De intercambio en Canadá
Nathalí Cordero de la Licenciatura en Oceanología se fue un semestre de intercambio a l’Université Bishop’s de Canadá. FOTO: Cortesía.
Nombre: Nathalí Cordero Quirós
Unidad Académica: Licenciatura en Oceanología, Facultad de Ciencias Marinas, Campus Ensenada
Universidad en donde se realizó el Intercambio: Université Bishop’s
País de Intercambio: Canadá Periodo: Septiembre-Diciembre 2011
“Disfruté mucho de encontrarme en un lugar nuevo y diferente. Aprendí a enfrentarme a distintas situaciones y a ser paciente para manejarlas de la mejor manera posible”.
“Las primeras semanas ni siquiera tuve tiempo de extrañar mi casa, estaba muy ocupada con todo lo nuevo. A pesar de ser muy apegada a mi familia, he de confesar que yo nunca pasé por la etapa de nostalgia ‘extrema’ aunque sí llegué a sentirme un poco fuera de lugar. Sin embargo nunca presté demasiada atención a esa sensación porque en un intercambio, sentirse así algunas veces es totalmente normal. Lo importante es disfrutar y aprovechar al máximo la experiencia”.
¿Cómo fue el choque cultural?
“Conviví con personas de prácticamente todo el mundo: Brasil, África, Francia, Alemania, Japón, Estados Unidos, Holanda, y por supuesto, Canadá. Todos pasábamos por la misma experiencia de estar lejos de casa (incluso los canadienses). Me gustó conocer personas de todo el mundo y preguntarles las cosas que siempre había querido saber sus países. Para mí fue muy interesante y una gran oportunidad de aprender y conocer gente nueva”.
La Universidad destino
“Cuando llegué lo primero que me gustó fue la ubicación de la Universidad. Se encuentra en Lennoxville, a las afueras de una ciudad pequeña y tranquila, Sherbrooke. Rodeada de árboles, su arquitectura consiste en una agradable combinación de edificios que datan de los 1800 y otros cuyas estructuras minimalistas reflejan el modernismo actual, es como viajar en el tiempo cuando caminas de un salón a otro para tomar tu siguiente clase. Los profesores e investigadores se portaron muy accesibles conmigo, y yo me sentí motivada a trabajar, tanto que hasta realicé mi servicio profesional durante mi estancia allá, incluso pude trabajar en una de las áreas que más me apasionan: la paleoceanografía”.
La ecología
“Algo que me encantó del Campus es que aplican el uso de energías renovables, el alumbrado de algunos edificios funciona con turbinas eólicas, y actualmente están trabajando en un sistema geotermal para calefacción en las residencias”.
El lugar destino
“Lennoxville es un pueblo muy pequeño (literalmente, son solo unas cuentas cuadras) pero el centro de Sherbrooke se encuentra a menos de 15 minutos en autobús, solo hace falta caminar a la parada fuera del Campus y listo. La población de Lennoxville, o Lennoxvegas, como los estudiantes de Bishop’s le llaman, está compuesta en su mayoría por estudiantes y como es de esperarse, no faltan las reuniones en casas o en el bar del ‘pueblo’ The Lion, un buen lugar para degustar la tradicional cidra de manzana y disfrutar cada martes de música en vivo.
En otoño hay actividades culturales y la tradicional colecta de manzanas. Sherbrooke está a unas cuantas horas de lugares más grandes como la ciudad de Québec, Toronto y sus legendarias Cataratas del Niágara; incluso está cerca de la frontera con Estados Unidos, cruzando está Maine, Boston y a menos de 10 horas, Nueva York”.
La estancia
“Pasé mi estancia en las residencias del Campus. Por mil dólares tenía acceso ilimitado a la cafetería de la escuela. Me tocó vivir en Munster, catalogada como la residencia de los estudiosos y tranquilos así que nunca tuve problemas para estudiar a gusto. Mi cuarto era para mí sola y solamente compartía el baño con otra chica”.
“Cada residencia tiene una sala común con televisión y mesas de juegos; además el Campus cuenta con un bar que abren jueves, viernes y sábado e incluso venden cerveza, nunca vi nada igual. Las residencias también tienen un cuarto de lavandería donde por dos dólares puedes lavar y secar tu ropa. Vivir en el Campus puede parecer más caro que rentar un departamento entre varias personas o vivir con una familia, sin embargo también tiene sus ventajas al no tener que gastar en transporte y facilitar la asistencia a clases”.
Las tres cosas más importantes que aprendí
1. Me preocupaba “atrasarme” con mis materias, sin embargo una experiencia así es todo menos un atraso. Es enriquecedor en muchos sentidos, en tantos como tú quieras.
2. Aprendí a ser más independiente.
3. Descubrí que todo se logra con esfuerzo y que lo mejor es ver el lado positivo de todo lo que te pasa.