Día final: ¿Cuáles son nuestras máscaras?
La XXII edición del Encuentro Internacional de Danza Contemporánea Entre Fronteras, llegó a su fin de una forma muy plástica y profunda.
La compañía La Maleza (Grupo independiente dirigido por Elisa Félix) comenzó con las actividades del día afuera del teatro. Esta es una compañía que se siente cómoda bailando en lugares alternativos. Presentaron un origami dancístico apoyado con proyección de videos. Una idea muy bella de tres intérpretes bailando con una hoja grande papel mientras van formando figuras con este: un papalote, un barco, una tabla de surf, una grulla que se va volando. Bonita idea que termina comiéndose lo dancístico, pues los bailarines se notan más concentrados en la manufactura de la figura en papel que en bailar. Habría que equilibrar la propuesta para que la danza reluzca.
Acto seguido, se dio el discurso de clausura por parte del licenciado Daniel Serrano, director de la Facultad de Artes de la UABC, quien manifestó la cualidad del festival de “sacarnos de la cotidianidad”, y que junto a Hildelena Vázquez, coordinadora del Festival, entregaron reconocimientos a todas las compañías locales que participaron en los actos previos las funciones. Para mi punto de vista, un acierto, pues da visibilidad y foro a proyectos no tan consolidados y que requieren justo de los espacios y la promoción que puede otorgarles un festival internacional que hizo su programación pensando siempre en el público.
La compañía encargada de cerrar el Entre Fronteras fue Mauricio de Oliveira & Siameses, quienes presentaron Objeto Gritante, una obra que entra en el mundo de un bailarín, la interpretación y la identidad. Visualmente muy llamativa, pues utilizan objetos esculturales/vestuario, máscaras y objetos de hule espuma, realizados por Duda Pavia, brasileño radicado en Holanda, lo que les permite jugar con las múltiples personalidades del artista, les permite escudarse, cambiar las voces, los personajes y de esta manera, como contrapunto, evidenciar y entrar en el vacío.
Una parte dialogada entre un hombre y un rinoceronte, devela conceptos muy radicales e interesantes para seguir: “¡Nunca serás artista si no tienes a la destrucción como guía! […] Nunca habrás danzado si no destruyes tu danza en el primer momento de tu primer acto. Y escúchame bien porque lo voy a decir sólo una vez: el cuerpo no existe… la danza no existe… todo es una cuestión de adiestramiento de la mirada”.
Y vemos movimientos descoyunturados de Rodrigo Rivera, un ser en busca de algo, que se transforma, se quita la máscara y queda frente al público solo, desnudo. El dúo es sensacional, Ivan Bernardelli nos regaló un solo conmovedor frente al amasijo de rostros y personalidades. Un bailarín con un gran potencial, cuyo trabajo interno lleva su movimiento a niveles altos de interpretación e intensidad.
Objeto gritante nos hace reir y cuestionarnos nuestro rol en este lugar, desnuda nuestras máscaras con máscaras, nos hace dudar de nuestro espacio en la escena desde la escena. Buena propuesta.
Agradezco especialmente a Hildelena Vázquez por habernos permitido ser parte de esta fiesta anual de la danza en Mexicali. Agradezco también a Raúl Valdovinos y a todos los que forman parte de la licenciatura en danza de la UABC. Ya nos encontraremos de nuevo.