Una Intrusa en el Teatro
Los que no fueron ayer al Encuentro de Danza Entre Fronteras se perdieron de dos grupos interesantes: Colectivo Tranze y La Intrusa. Tranze es un colectivo de danza formado por jóvenes intérpretes y coreógrafos alumnos de la Licenciatura en Danza de la UABC fundando por Zulma Frías y Zarina Mendoza, que presentó una improvisación que fue bien aceptada por el público. A pesar de ser una compañía joven, 2 años, después de ganar varios premios en concursos de danza, se perfila como una compañía importante en el horizonte de la danza del norte del país.
La Intrusa llegó desde España para presentar Best of you, una obra de equilibrios, búsquedas, desencuentros y esperanzas. Una propuesta interdisciplinaria que mezcló teatro, música en vivo y danza. La coreografía parte de la desesperación, el abandono, la intensidad y la tensión. La dramaturgia de Virginia García fue muy clara, mas no por eso menos intensa. ¿Qué hacer cuando tu mundo se derrumba?, ¿cómo enfrentar la derrota, la caída? Una frase pronunciada por la intérprete nos da claves. A la pregunta “¿Qué necesitas?”, ella contesta: “Tensión, para no caerme”. Y en esa tensión se mueven los personajes: la pareja hombre-mujer y una chica adolescente que habla por medio de un piano, regalándonos momentos inolvidables en una tensión-lucha contra el hombre adulto que desea callarla, reprimirla, o en diálogo mediado por un walkie talkie con su madre en una escena que toca lo absurdo y lo trágico a la vez, donde no sabes si reír o llorar. Situación que evidencia el vacío que la mujer está tratando de llenar. En otra escena pide al hombre que no la suelte, inmediatamente después cae al piso.
La obra tiende a ser intensa; sin embargo no cae en lo lastimoso o en la victimización de la mujer. Saben llevar la situación en un estira y afloja donde todos se muestran vulnerables y a la vez son salvación y alivio del otro. ¿Qué no es así el ser humano? Somos ambiguos, imperfectos, damos amor y odio al ser amado u odiado. Lastimamos amando y amamos lastimando. La búsqueda es de equilibrio. No hay víctimas ni victimarios. Todos estamos en el juego, en el incendio. Sin embargo, al final siempre hay esperanza de tocarnos, de entendernos como dos cables que al tocarse hacen música.
La crítica frontal es al poder: “el poder es un error”, escuchamos. Y eso es lo que se enfrenta. Una estructura de dominio, llámese mujer, hombre, Estado. El decidir sobre otro ser humano, imponer, cosificar y anular voluntades. Eso es el error.
La distribución del espacio y los recursos escénicos abonaron para mantenernos atentos, en vilo; la música discordante, cortada, frenética creó la atmósfera adecuada.
La Intrusa nos regaló una camino para (re)conocernos, sanarnos, perdonarnos. Ayer vimos excelentes propuestas que nos acercan y nos muestran que la danza no tiene que ser aburrida. Asistan al festival.
Hoy (in)Fluir Ediciones presentan su proyecto editorial de danza, también estará Bajo la lápida y La Lágrima llega desde Hermosillo.