Eduardo Ramos Escamilla, estudiante y medallista de juegos paranacionales
Ejemplo de inclusión en el deporte
Eduardo Ramos Escamilla, de 22 años de edad, es estudiante de la licenciatura en Actividad Física y Deportes en la UABC, donde actualmente cursa el quinto semestre. Su vocación por el deporte y el deseo de enseñar lo llevaron a elegir esta carrera, motivado por su interés en trabajar con niños y ser maestro.
El joven cimarrón supera las dificultades con trabajo constante y perseverancia, pues una parálisis cerebral que afectó su sistema locomotor le hace tener movimientos involuntarios, no medir la fuerza y le impide caminar, por lo que para desplazarse con mayor facilidad por la universidad utiliza una silla de ruedas eléctrica para moverse.
Uno de los aspectos que más aprecia Eduardo de la UABC es la forma en que los docentes imparten sus clases, sin embargo aún hay la necesidad de que algunos profesores adapten mejor sus métodos, y destaca la necesidad de contar con más rampas de acceso y que los salones estén ubicados en zonas accesibles.
En su tiempo libre, disfruta conversar con amigos, escuchar música, ver videos y pasear por el campus. Siempre busca adaptarse con los recursos a su alcance para participar en las actividades que le gustan, y aspira a ser un gran profesor de educación física, atleta y entrenador, así que trabaja cada día para alcanzar sus metas, manteniendo una actitud realista y positiva.
Su filosofía de vida se basa en no rendirse, creer en sus capacidades y adaptarse a cualquier reto que se presente, y eso quedó evidenciado, cuando destacó en los Juegos Paranacionales de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), realizados del 19 de septiembre al 7 de octubre de 2024 en Oaxaca, donde el cimarrón se coronó con dos medallas de oro en la disciplina de boccia clasificación BC1 rama varonil, al derrotar en la final a su contrincante del estado de Michoacán con marcador contundente de 0-7.
El estudiante de la Facultad de Deportes, en su mensaje, invita a la comunidad a acercarse más a las personas con discapacidad, fomentar la empatía y la inclusión en todos los ámbitos; pues pese a sus dificultades, son personas con metas y objetivos.
“Todo es posible si te lo propones; los límites están en uno mismo”, Eduardo Ramos Escamilla.