“Nunca es tarde para volver a empezar”: La experiencia de intercambio de Óscar en Portugal
Óscar vivió un intercambio académico en el Instituto Politécnico de Bragança, un pequeño pueblo al norte de Portugal
Óscar Ibarra Vásquez, estudiante de Negocios Internacionales en la Facultad de Contaduría y Administración de la UABC, decidió vivir un intercambio académico en el Instituto Politécnico de Bragança, un pequeño pueblo al norte de Portugal. A sus 39 años, asegura que esta experiencia fue mucho más que un reto académico: fue una lección de vida.
Aventarse al reto
Aunque al inicio tenía en mente estudiar en España, un consejo de su coordinadora lo llevó a elegir Portugal. “Me dio un poquito de miedo, entonces decidí aventarme a otro país que no fuera de habla hispana. Afortunadamente las clases fueron en inglés y el inglés es un idioma que lo domino, entonces fue fácil incorporarme al salón. Lo difícil fue incorporarme al día a día con los locales de Portugal, porque ellos no hablan ni español ni inglés”, recordó.
La barrera del idioma fue solo el primer reto. También enfrentó diferencias académicas: materias como logística se enfocaban mucho más en matemáticas y cálculos, mientras que en México suelen ser más teóricas: “al principio me costó, pero me encantó descubrir otra manera de aprender”, dijo.
Cultura, sabores y descubrimientos
Óscar aseguró que su estancia fue enriquecedora en todos los sentidos. “Compartí casa con estudiantes de Brasil, Georgia, Rumania y Argelia”.
El choque cultural también pasó por la comida: “La comida sí es un poco diferente, más que nada por los condimentos, porque casi no comen chile. Para mí fue un choque muy drástico porque me encanta el picante, y allá era difícil conseguirlo y muy caro. Pero al mismo tiempo probé postres deliciosos, como el pastel de nata, que recomiendo a todos”, contó entre risas.
Los viajes fueron otra parte invaluable. Óscar cumplió un sueño al visitar Oporto y recorrer sus calles históricas.
Obstáculos y apoyos
Llegar hasta Portugal no fue sencillo. “El proceso para el trámite sí fue algo tedioso, cartas de recomendación, carta de motivos, tener todos los papeles en regla. Fueron muchos gastos ‘hormiga’, incluso tuve que viajar a Ciudad de México dos veces para el consulado. Lo que sí me ayudó fue la beca por parte de UABC y mi facultad, en total recibí alrededor de $80 000 pesos de apoyo”.
Un mensaje para quienes sueñan con salir
A lo largo de la charla, Óscar repite una idea: atreverse. “Si yo, que empecé la universidad a los 35 y me fui de intercambio a los 39, lo disfruté al máximo, imagínense ustedes que son jóvenes. Viajen, estudien, conozcan, disfruten. Vida solo hay una, y el intercambio es una de esas oportunidades que no se repiten”, mencionó Óscar.