Avanzan Cimarrones en generar Cero Residuos
Hace poco más de un mes se implementó en la UABC el Programa Cero Residuos con el que se pretende beneficiar al medio ambiente generando la menor cantidad posible de residuos, que puedan terminar como basura dañando los mantos freáticos, mares, suelos y aire.
Para que el programa sea exitoso, la Coordinación de Proyectos de Gestión Ambiental, a cargo del doctor Efraín Carlos Nieblas Ortíz, inició una serie de capacitaciones con el personal que labora en las dependencias de la Rectoría.
“El objetivo es sensibilizar, concientizar y darles elementos de juicio a los empleados universitarios para que conozcan la diferencia entre manejar los residuos de manera adecuada e inadecuada”, expresó el doctor Nieblas Ortíz.
Expuso que la propuesta de manejo del programa es la separación de los residuos de acuerdo a su composición, ya sean plásticos, residuos orgánicos, aluminio, papel y cartón, así como el resto de los residuos, para los cuales se dispusieron una serie de contenedores.
De esta forma pueden entrar a procesos de valorización, es decir, para ver si pueden ser reciclados, reusados o desechados. En caso de ser reciclados, se integrarán a un nuevo proceso productivo para formar nuevos productos.
Los residuos orgánicos se irán a un centro universitario de reciclaje que estará ubicado en las instalaciones del Instituto de Ciencias Agrícolas y que será convertido en materia orgánica que facilite el mejoramiento de los suelos y que ayude a nutrir a las plantas mediante de un proceso de compostaje.
Uno de los objetivos de Cero Residuos es cambiar los hábitos y la cultura de los usuarios de la Universidad y con ello hacer conciencia de lo que significa el manejo adecuado de los residuos de tal forma, que estos ya no impacten negativamente al medio ambiente y los recursos naturales. “Buscamos que tampoco impacten en la salud pública”, agregó.
Como meta particular del programa se estableció que el 90 por ciento de los residuos que se generan en la Universidad vayan a estos procesos de compostaje y reciclaje, y que cuando mucho el 10 por ciento se vaya a un sitio de disposición final, ya sea un tiradero o a un relleno sanitario.
La etapa en la que se encuentran es la implementación de la comunicación y capacitación, cuyo modelo es multiplicador, es decir, se capacitan a líderes y responsables ambientales para que estos a su vez repliquen la capacitación a sus pares, ya sean alumnos, profesores, investigadores y personal administrativo.
“Consideramos que el proceso de adquirir un nuevo hábito y en consecuencia segregar correctamente los residuos, nos va a llevar todo el resto del año. Iniciando el próximo ciclo escolar seguiremos con la capacitación y comunicación de tal forma que esperamos que al cierre de este año podamos ya observar que en los contenedores va el residuo que corresponde y no encontrar mezclas como todavía está sucediendo”, expuso el Coordinador.
Finalmente invitó a toda la comunidad universitaria a hacer suyo el Programa Cero Residuos que es un modelo que llama primero a la reflexión y luego a la acción. “Insisto, necesitamos la colaboración y la corresponsabilidad de todos los universitarios para que las metas y objetivos del programa se cumplan adecuadamente” puntualizó el doctor Nieblas Ortíz.
Con información y fotos de: Abril Corpus Parra.