gimnasta

Entre barras, vigas y libros

Campus
Tijuana
16 de Mayo de 2024

Cassandra Loustalot González es una chica cimarrona de 23 años que, al mismo tiempo que combina sus estudios, pretende convertirse en gimnasta destacada a nivel mundial.

Desde pequeña su sueño era pertenecer a la selección nacional de gimnasia, algo que advierte, era realmente difícil lograrlo desde su natal Ciudad de México. "El nivel allá no es tan alto, y el apoyo al deporte tampoco lo es, y mucho menos la gimnasia, no hay gimnasios públicos, es caro, habiendo tanta competencia, en Ciudad de México, no le apuestan mucho al deporte, al menos no de alto nivel competitivo a diferencia de lo que ocurre con deportistas masculinos", aseveró la atleta mexicana.

Al terminar la preparatoria, esta chica de personalidad fuerte y espíritu inquebrantable, decidió dejar su ciudad de origen, para establecerse en Tijuana, sabedora de que nuestro estado es semillero de atletas, y así ser tomada en cuenta por parte de la selección bajacaliforniana en el ramo de la gimnasia femenil.

Tras estudiar un par de semestres en la Unidad Otay de UABC, Cassandra decidió mudarse a Ensenada. "Hice el cambio sobre todo por la escuela, porque la carrera de Bioingeniería no había en el Campus de Tijuana, porque aunque el deporte sea mi prioridad sé que en algún momento se acaba y me gusta la ingeniería quiero serlo una vez que me retire del deporte. Había que pensar en el futuro y la mejor opción para seguir compitiendo en mi área era Ensenada: el entrenador de aquí tiene lo que necesito y me siento cómoda".

Sin embargo, no siempre tuvo claro qué quería estudiar, "siempre me ha gustado inventar cosas y armar cosas, con mis papás y abuelos, alguien me platicó sobre la ingeniería biomédica o ingeniería en energías renovables y dije `wow, quiero las dos`, me encanta la parte médica y la parte de sustentabilidad y ayudar al medio ambiente, y estaba en una toma de decisiones de qué estudio, justo en esa búsqueda encontré bioingeniería y me cayó como anillo al dedo". 

Aun siendo tan joven y con una carrera en ascenso, Cassandra reconoce que el camino ha sido complicado, sobre todo porque combina los estudios con el deporte, "nada fácil en ningún aspecto, físicamente la gimnasia es muy dura, me rompí la rodilla y llegué en muletas a clase, al año siguiente después me rompí el hombro y llevo dos cirugías, pero lesiones tengo todo el tiempo, me duele todo y mentalmente, además de la exigencia física pero cualquier desbalance mental te saca del juego y yo creo que es muy difícil mantener esa motivación todos los días, para soportar y sufrir es bastante duro, pero la pasión tiene que ser mucho más grande que ese sufrimiento", advirtió.

Sin embargo no es el único reto al que se enfrenta esta atleta, quien reconoce que no ha sido nada sencillo combinar sus estudios universitarios en la llamada “Cenicienta del Pacífico” con las competencias deportivas a las que tiene que asistir para seguir calificando y creciendo en su carrera. “Curso actualmente el noveno semestre, sin embargo aún sigo llevando materias de sexto semestre, es complicado, combinar estudios y el ser gimnasta”, lo que se complica ante la falta de apoyo de algunos profesores, que no comprenden sus necesidades deportivas, por lo que advirtió que falta más empatía y comprensión.

“Varios maestros no lo toman en cuenta o no ven el justificante por faltas cuando tengo que ir a competir, esto me desanima porque no quiero reprobar, obviamente, voy retrasada por tener carga de materias reducida, a veces aunque no pueda estar entrando a clases obviamente debo hacer el examen presencial, sin embargo algunos de mis compañeros sí me apoyan para ponerme al corriente en mis estudios y seguir logrando mis objetivos académicos”.

Respecto a su faceta deportista, Cassandra nos relató cómo es un día normal para ella: “Suelo entrenar de 9 a 1:30 pm, y de ahí directito a la escuela, comer en el carro manejando y tengo clases normalmente de 2 a 9 de la noche más o menos, toda la tarde estar en la escuela, regreso a mi casa, ceno y hago tareas todos los pendientes y la misma historia se repite día a día”.

Cassandra reconoció que el 2023 ha sido su año, su desempeño en junio pasado en el juego panamericano, en Colombia la hizo obtener en segundo lugar por equipos. “En individual quedé en 4to lugar en piso y 5to en Viga, después fueron los Juegos Centroamericanos y del Caribe en el Salvador y quedamos en primer lugar como equipo”.

Una agenda apretada que incluyó en septiembre pasado la participación en una copa mundial en París, Francia, donde quedó en quinto lugar en piso, “luego, en octubre tuve un campeonato mundial en Bélgica donde quedamos en el lugar 14 como selección bajacaliforniana lo que nos abrió la oportunidad para tener una plaza como país, y la voy a pelear para que sea mía, y la última competencia que tuve fue en los juegos panamericanos en Chile y ahí quedé en quinto lugar en viga”.

Cassandra tiene como contrincante principal a otra gimnasta local. “Se llama Natalia Escalera, es de Ensenada y es mi principal competencia”, reconoció la universitaria quien advierte que también ha hecho además fórmula deportiva con la destacada gimnasta bajacaliforniana Alexa Moreno en importantes competencias internacionales.

Esta chica de 1.50 mts cuida mucho su alimentación y explicó que sin embargo, que no se priva de ningún gusto o antojo. 

“Tiene que ser balanceada para tampoco mentalmente sufrir, no me prohíbo absolutamente nada, es contraproducente, pero tengo que tener bastante cuidado porque mi deporte es de mucha apreciación, y hay que estar delgado y no quemamos tantas calorías en la gimnasia porque es un deporte anaeróbico, pasas y haces algo de mucho esfuerzo, pero por lo mismo descansas 5 minutos y haces otra pasada y no se queman tanto como pareciera”. 

Esta cimarrona se reconoce admiradora de Rebeca Andrade, gimnasta brasileña, sin embargo recuerda que al ver las competencias de gimnasia en la televisión le nació la pasión por la gimnasia, “los juegos olímpicos del 2008, fue el momento que dije mamá, quiero ir a las Olimpiadas, recuerdo a la selección norteamericana que me impactó, ver a gimnastas como Nastia Liukin y Shawn Johnson”.

Cassandra, quien reconoce que su aparato favorito es la viga, que mide solamente 10 centٌimetros, y donde no caben ni siquiera los dos pies juntos, tiene una frase: "Yo tengo la capacidad de manejar cualquier situación, incluso me la tatué en la pierna y se refiere a que es como una especie de autopalmadita para decirme, tranquila, tú puedes con esto y con todo, con la escuela, con las competencias, tranquila”, finalizó la joven.

Esta futura bioingeniera comentó que es importante que las autoridades educativas tengan fe en las promesas del deporte a quienes hay que apoyar más: “Hasta ahora después de varios semestres me aceptaron por fin la beca deportiva, la he pedido desde hace mucho, pero apenas la voy a obtener afortunadamente, pero creo que sí es importante recibir más apoyo”.

gimnasta

Antes de finalizar su charla con Gaceta UABC, esta atleta bajacaliforniana por adopción dejó su consejo para otros cimarrones:

“Que dejen de pensar tanto en el futuro y que vivan un día a la vez, no vamos a poder solucionar el mañana, hacer lo que podamos hoy, controlar lo controlable y soltar lo que no tenemos control”.