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Estudiante de la UABC comparte su experiencia de intercambio en Austria

Campus
Ensenada
21 de Abril de 2026

Diego Gutiérrez, alumno de la Facultad de Ciencias, relató cómo su semestre en la Universidad Johannes Kepler de Linz transformó su visión académica y personal.

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Diego Alejandro Gutiérrez Ríos, estudiante de séptimo semestre de la Licenciatura en Ciencia de Datos en la Facultad de Ciencias, campus Ensenada, vivió una experiencia de intercambio académico en la Johannes Kepler University (JKU) en Linz, Austria, que lo marcó tanto en el ámbito profesional como personal.

Desde pequeño, Diego había soñado con estudiar en el extranjero. La pandemia de COVID-19 frustró sus planes durante la preparatoria, pero la universidad le brindó la oportunidad perfecta para cumplir ese anhelo. "Quería adentrarme en otra cultura completamente diferente y vivir experiencias nuevas en mi juventud", explica.

Austria no fue una elección al azar. Diego buscaba un destino donde no se hablara español, que lo forzara a desenvolverse en inglés diariamente. El programa de Bachelor in Artificial Intelligence de JKU, impartido completamente en inglés y con excelentes profesores en el área, se adecuaba perfectamente a su plan de estudios.

La llegada a Linz fue un choque de realidad. "Esperaba que fuera un lugar un poco sombrío y calmado, y fue más de lo que esperaba", reconoce Diego. A diferencia de lo que imaginaba, nunca sintió una conexión profunda con el lugar, aunque reconoce que la ciudad tiene su encanto, con una fuerte presencia de industria, ciencia y arte.

El mayor desafío no fue el idioma ni el clima, sino el aspecto emocional. "Nunca había vivido solo ni estado lejos de mi familia por tanto tiempo", confiesa. Los primeros días estuvo nostálgico, extrañando su casa, familia y amigos. Otro aspecto desconcertante fue el horario reducido de atención de negocios y servicios: después de las 6 de la tarde pocos lugares permanecen abiertos, y los domingos prácticamente todo cierra.

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El contraste con la UABC fue notable. En JKU, la parte teórica y práctica están separadas: los estudiantes pueden optar por asistir solo a las clases teóricas y basar su calificación enteramente en el examen final, o tomar únicamente la parte práctica y estudiar por su cuenta.

Las clases, en su mayoría híbridas, se imparten presencialmente y se graban simultáneamente vía Zoom, dando gran flexibilidad a los estudiantes. "Esto le da al alumno una gran ventaja que creo debería implementarse más en la UABC", opina Diego.

Otra diferencia radical: mientras en UABC su grupo tiene menos de 10 estudiantes, en algunas materias de JKU llegaron a ser hasta 600 alumnos. El trato con los profesores también es más formal, dificultando las conversaciones casuales tan comunes en México.

Diego cursó cuatro materias, destacando Deep Learning como la más enriquecedora. El departamento está presidido por el Dr. Josef Sepp Hochreiter, eminencia mundial a quien se debe el descubrimiento del problema del Desvanecimiento del Gradiente y el desarrollo de la arquitectura LSTM de las Redes Neuronales Recurrentes.

También tomó Introduction to IT Security, Optimum and Adaptive Signals Processing Systems, y AI and Visualization. Esta última materia le sorprendió por su estructura poco convencional: pocas clases teóricas y el resto del tiempo dedicado al desarrollo libre de un proyecto en equipo.

La experiencia le enseñó a valorar aspectos de su vida que daba por sentados. "Aprendí a no dar por sentado a mi familia, mis amigos, la facilidad de comunicarte en tu idioma nativo y estar agradecido por haber nacido en una cultura de tanta calidez humana como la mexicana", reflexiona.

Un momento particularmente difícil ocurrió durante su primera semana, cuando el personal de las instituciones se negaba a explicarle procesos personalmente, argumentando que todo estaba en las instrucciones. "Me parecía grosero al principio, pero entendí que es parte de su cultura ser directos y asumir la responsabilidad propia", explica.

A pesar de los desafíos, Diego recomienda firmemente la experiencia de intercambio. "Es un momento especial que marca un antes y un después en la manera en que uno se percibe a sí mismo y en lo que es capaz de lograr", asegura.

Su consejo para futuros estudiantes: ir con la mente abierta, disposición para conectar con la nueva cultura, apreciar el lado positivo de cada situación y estar preparado para momentos de soledad que, al superarlos, fortalecen el carácter.

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De regreso en México, Diego extrañará la seguridad, infraestructura, limpieza y puntualidad del transporte público austriaco, pero valora más la gastronomía, vida social, clima y facilidad de desenvolvimiento mexicanos. En el ámbito académico, trae consigo un amplio conocimiento en Deep Learning y la perspectiva de que grandes avances científicos pueden gestarse en instituciones remotas con impacto global.