La ciencia al rescate del ajolote, una especie emblemática de México
“La conservación del ajolote mexicano se alinea con el compromiso de la universidad con la sustentabilidad y la protección del medio ambiente”, dijo la doctora Ramos González.
El ajolote, un anfibio endémico de México, es una criatura que ha capturado la atención del mundo; sin embargo, su hábitat natural, principalmente los canales de Xochimilco en la Ciudad de México, se encuentra gravemente deteriorado, llevando a esta especie al borde de la extinción.
En medio de este desafío, la doctora Alejandra Ramos González, profesora investigadora en la Facultad de Ciencias, ecóloga especializada en conducta animal, de la UABC, se unió a un ambicioso proyecto transdisciplinario, liderado por el doctor Luis Zambrano del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con el que buscan no solo la conservación del ajolote, sino también la restauración de su ecosistema.
El proyecto tiene un enfoque integral que comienza con la restauración del hábitat del ajolote. Antes de reintroducir a estos anfibios, se llevó a cabo un arduo trabajo para rehabilitar una chinampa en Xochimilco. Esto incluyó la implementación de biofiltros para mejorar la calidad del agua, la eliminación de especies invasoras y la transición a un sistema de riego orgánico, libre de químicos.
La doctora Ramos González, quien se unió al proyecto en una fase crucial, enfatiza la importancia de esta preparación: "Cuando yo me uní a este proyecto fue en un momento muy lindo porque ya estaba Xochimilco listo para que pudiéramos liberar los ajolotes en esta chinampa restaurada, fue un gran trabajo en equipo”. Agregó: “la UABC me ha permitido participar en intercambios académicos para visitar el Laboratorio de Restauración Ecológica, en el Instituto de Biología de la UNAM en dos años consecutivos”.
Uno de los mayores desafíos en la reintroducción de animales criados en cautiverio es su falta de experiencia con depredadores y la caza de presas salvajes; aunque los ajolotes liberados en este proyecto demostraron una sorprendente capacidad de adaptación. Además, los ajolotes recapturados mostraron un aumento de peso, indicando que se alimentaron con éxito en su nuevo entorno.
Es importante mencionar que el estudio reveló que los ajolotes se movían más, explorando su nuevo hábitat. Con el tiempo, sus movimientos se redujeron a medida que identificaban áreas de alimento y refugio. Los ajolotes más viejos en Xochimilco se movían menos que los jóvenes. Otro descubrimiento inesperado, que será objeto de futuras publicaciones, es su comportamiento social. La doctora Ramos González mencionó que los ajolotes pueden formar grupos y hasta tener mejores amigos, aunque también se observaron individuos más solitarios.
Cabe señalar que el proyecto no solo beneficia al ajolote, sino que también tiene un impacto positivo en las comunidades locales. En Xochimilco, se ha trabajado directamente con los chinamperos para impulsar la agricultura orgánica. Además, la restauración del ecosistema ha propiciado el regreso de otras especies animales que no se veían en la zona desde hace años.
El aspecto social del proyecto presenta desafíos considerables. La investigadora cimarrona señala que la sostenibilidad a largo plazo de estas prácticas es una preocupación, especialmente por la falta de interés de las generaciones más jóvenes en continuar con el trabajo de la chinampa.
"Lo importante de la conservación del ajolote no es la reproducción en cautiverio, eso se puede hacer. Lo importante es restaurar el hábitat". Los ajolotes se reproducen con facilidad en cautiverio; pero, sí han perdido muchas de las habilidades necesarias para sobrevivir en la naturaleza y no son adecuados para repoblar el hábitat silvestre.
La doctora Ramos González, a pesar de su ubicación actual en Baja California, mantiene un fuerte compromiso con el proyecto, gracias a los intercambios académicos con el equipo del doctor Luis Zambrano en la UNAM. El equipo de trabajo incluye a figuras clave como el veterinario Horacio Mena, experto en el cuidado y reproducción del ajolote en cautiverio.