Armando Silva: Cimarrón con calidad de exportación
El joven cachanilla Armando Silva estudió Ingeniería Mecatrónica en la UABC y tuvo la oportunidad de ser el primer cimarrón estudiando en Japón. Además del español habla japonés e inglés, y debido a sus conocimientos en negocios, ingeniería y su experiencia internacional, Pro México le ofreció la plaza de practicante en negocios internacionales que posiblemente será en Tokio.
Armando está orgulloso de ser cimarrón pues poca gente fuera de Baja California conoce el nivel de nuestra Universidad, y con esta oportunidad él se demostrará que es tan bueno como cualquiera ante México y el mundo.
¿Cómo surgió tu interés por estudiar en Japón?
Cuando entré a la Universidad ya hablaba un poco de inglés y quise estudiar otro idioma, por lo que elegí el japonés. Esto por dos razones: por toda la inversión japonesa que hay en Baja California; y porque siempre tuve curiosidad por la cultura de ese país, ya sea por los videojuegos o las caricaturas que veía de niño. Luego se convirtió en interés por el país y ahora se está transformando en negocios.
¿Cuál fue tu experiencia con el intercambio internacional?
Yo en Mexicali, me esforcé toda la carrera y obtuve conocimientos importantes, pero estando en Japón con gente inteligente de todo el mundo, estaba preocupado por mi nivel, pero una vez empezando las clases me di cuenta que yo también tenía nivel y que lo que vi en mi tierra, me servía. Ese aprendizaje siempre lo tendré presente, no hay que dejarse impresionar porque alguien viene de Alemania, de Japón o de China.
Quiero agradecer a la directora de intercambios internacionales, a la fundación UABC porque financiaron mi viaje, a mi Facultad de Ingeniería.
¿Qué se necesita para ser seleccionado por Pro México?
El programa es muy interesante porque es muy específico, elitista en verdad. Pro México recluta en universidades de todo el país, gente con perfil de negocios internacionales, que hablen tres idiomas, que tengan experiencia en negocios y que estén titulados; de este rango de personas aplican aproximadamente 200 cada año, los cuales son filtrados hasta quedar 50, estos se encuentran en diferentes oficinas de todo el mundo.
Para ser seleccionado necesitas que tu universidad te proponga, en mi caso fui propuesto por UABC junto con tres compañeros y después de una entrevista en la Ciudad de México tuve la fortuna de ser seleccionado. El programa incluye 2 semanas de entrenamiento en la capital y seis meses de trabajo en la oficina de Pro México en otro país.
¿Cuál será tu trabajo en Pro México?
La compañía Good Fruits and Vegetables es la compañía donde trabajaba anteriormente, junto con un socio que está en Tokio, en la exportación de alimentos mexicanos a Japón; ahora con mi entrada a Pro México voy a trabajar de tiempo completo para gobierno haciendo lo mismo, apoyando compañías dándoles todo el conocimiento sobre exportaciones al mercado japonés, meter su producto al mercado y conseguirles clientes.
¿Por qué debería haber producto mexicano en Japón?
Todo inicia por la demanda, un ejemplo muy claro es el kilo de tomate, en Japón vale aproximadamente 4dlls y aquí como .70dlls; hay mucho margen para la venta del producto mexicano en Japón. México tiene un trato de comercio con Japón desde 2005 y está seriamente subutilizado, hay muchos productos que nadie ha metido allá, no porque no se pueda, sino porque simplemente no hay el apoyo ni la visión.
¿Cómo te beneficiará esto?
Yo busco ser un especialista en las relaciones de negocios entre México y Japón, porque hay mucha oportunidad de desarrollo entre ambos mercados, voy a poder trabajar directamente con los expertos en el tema, voy a poder adentrarme más en la cultura y voy a poder generar ventas para una compañía mexicana que desea exportar alimentos.
¿Qué se siente representar a la UABC en Pro México?
Orgullo, porque poca gente fuera de Baja California sabe el nivel que tenemos en la Universidad, y yo siento mucho orgullo al saber que soy tan bueno como cualquiera y lo voy a demostrar ante México y ante Japón.
Para concluir Armando nos hizo saber lo mucho que la UABC lo ha apoyado, pues cuando realizó su intercambio a Japón, éste no existía y la Universidad le encontró un lugar, además de que para el programa Pro México siempre le brindaron apoyo incondicional.