Analizan la prevención del suicidio desde la perspectiva de la neuropsicología
En la Facultad de Idiomas, campus Tijuana, se llevó a cabo la conferencia “Prevención del Suicidio: comprender para intervenir”, impartida por el neuropsicólogo y docente Agustín Cardoso Robles, quien abordó desde la perspectiva de la neuropsicología los factores relacionados con la conducta suicida, la intervención en crisis y el importante rol que juega la salud mental en la sociedad.
El especialista, quien cuenta con formación en neuropsicología y actualmente cursa un doctorado en investigación interdisciplinaria de la salud, explicó que el suicidio es un fenómeno complejo en el que pueden intervenir factores biológicos, psicológicos, clínicos, interpersonales, sociales y ambientales. Señaló que la presencia de factores de riesgo no significa que una persona necesariamente desarrollará una conducta suicida, sino que representa una forma de pensamiento que debe considerarse dentro de su contexto.
Durante su exposición, se destacó que entre los factores de riesgo se encuentran los antecedentes de intentos de suicidio, las conductas autolesivas, algunos trastornos de salud mental, el consumo de sustancias y experiencias como pérdidas, violencia, abuso, conflicto, aislamiento, dolor y enfermedad. Asimismo, hizo énfasis en la importancia de no minimizar las expresiones de una persona que atraviesa una situación de crisis.
Como parte de la conferencia, también resaltó la relevancia de los factores protectores, entre ellos la conexión social, el apoyo interpersonal, el acceso a atención psicológica y psicoterapéutica, las habilidades de la regulación emocional y el sentido de pertenencia.
Finalmente, el neuropsicólogo destacó que la prevención no consiste en evitar que las personas experimenten emociones como tristeza o miedo, sino en desarrollar herramientas para reconocerlas y aprender a interactuar con ellas de manera adecuada. Con esta iniciativa se le da importancia a fortalecer la educación y la psicoeducación para reducir estigmas y favorecer que las personas puedan solicitar apoyo cuando lo necesiten.