Efectos a la salud por contaminación del aire
En el marco de Foro Binacional de Calidad del Aire que realizaron la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y el 25 Ayuntamiento de Mexicali el 8 de mayo en instalaciones de la máxima casa de estudios, se llevó a cabo la conferencia “Salud pública y calidad del aire: efectos a la salud y la gestión multisectorial”, impartida por el doctor Horacio Riojas Rodríguez, director de Salud Ambiental del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la doctora Rosa Elena Parra Tapia, jefa de Oficina de Investigación en Salud, de la Coordinación Estatal IMSS-Bienestar Baja California.
El doctor Riojas Rodríguez, tiene doctorado en Epidemiología y es líder nacional en investigación sobre salud y ambiente. Es, además, consultor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en calidad del aire y ha impulsado políticas públicas clave, como normas ambientales y programas de calidad del aire.
Durante su exposición abordó los efectos que hasta ahora se conocen como asociados a la contaminación del aire. Señaló que, a nivel mundial, un aproximado de 7 millones de personas mueren cada año por la contaminación del aire. “Es el número de muertes prematuras, de estas, 48 mil ocurren en nuestro país”, dijo. Comentó que las ciudades más contaminadas del mundo están en los países más pobres, de bajos y medianos ingresos. “A nivel mundial se estima que 9 de cada 10 personas no respiran aire saludable”, mencionó, por lo que “se considera que la contaminación del aire es el mayor riesgo ambiental para la salud”.
“No deberíamos respirar partículas, sino aire”, dijo el epidemiólogo, al explicar que una partícula de 10 micras tiene adheridas varias sustancias tóxicas, metales y otras, como hidrocarburos aromáticos policíclicos, “algunos de ellos son cancerígenos”, enfatizó. Agregó que el aire atmosférico no tiene un solo contaminante, “sino que es una mezcla en la fase particulada y fase gaseosa, a la cual estamos expuestos desde antes de nacer y durante toda nuestra vida”.
Asimismo, comentó que dependiendo del tamaño de la partícula, esta puede entrar directamente a los pulmones y alvéolos y de ahí pasar al torrente sanguíneo; las más pequeñas pueden entrar al torrente sanguíneo y de ahí distribuirse a todos los órganos”.
Estos son algunos de los efectos de la contaminación del aire en la salud, expuestos en la presentación:
Cerebro: demencia, enfermedad de Parkinson, desarrollo psicomotor e inteligencia.
Ojos: conjuntivitis, inflamación de párpados, cataratas, síndrome de ojo seco.
Corazón: enfermedad cardíaca isquémica, hipertensión, insuficiencia cardíaca.
Páncreas: diabetes mellitus tipo I y II.
Tracto respiratorio: enfermedad pulmonar obstructiva crónica, asma, cáncer de pulmón, laringitis crónica, bronquitis aguda y crónica.
Hígado: hígado graso, cáncer primario de hígado.
Órganos reproductivos: nacimiento prematuro, bajo peso al nacer, retraso en el crecimiento fetal, mala calidad de esperma, reducción de las tasas de fecundidad.
Piel: envejecimiento
Cabe señalar que el doctor Riojas Rodríguez destacó que cada vez hay más evidencias de que la exposición a las partículas contaminantes “están relacionadas con causas de mortalidad que no habíamos visto”. Como ejemplo, mencionó que en algunos estudios publicados recientemente sobre el Valle de México se obtuvieron resultados de mortalidad no accidental, cardiovascular, cerebrovascular, respiratoria y digestiva.
También presentó el resultado de una investigación la cual reportó que la incidencia y el riesgo de morbilidad y mortalidad por Covid-19 se incrementan con la exposición crónica y aguda a la contaminación del aire, particularmente a material particulado y dióxido de nitrógeno.
Asimismo, mencionó otros estudios: uno señala la relación entre exposición crónica a contaminantes y mortalidad infantil; otro demostró presencia de partículas de carbono negro suspendidas en placenta, “quienes estuvieron más expuestos durante el embarazo, tenían menor desarrollo en habilidades neurocognitivas”; otros estudios demuestran una asociación entre la contaminación del aire y el asma bronquial, así como el aumento de riesgo de cáncer de pulmón. Actualmente se está estudiando la relación con la fragilidad ósea, el cáncer colorrectal y el deterioro cognitivo en adultos mayores.
Por otro lado, la doctora Parra Tapia abordó en la conferencia una descripción de la situación en la ciudad de Mexicali. La doctora, quien es actualmente docente de la UABC y colabora con organismos como la OMS, tiene un doctorado en Salud Pública por el INSP y ha liderado proyectos binacionales sobre calidad del aire y salud ambiental en la frontera México-EU.
Los datos que expuso derivan de investigaciones realizadas entre 2016 y 2020, donde encontraron que el 83% de los días (1 213 días), se rebasó el límite diario permisible de contaminación del aire. Agregó que, en Mexicali, se tiene una exposición diferenciada, al señalar que “hay regiones que están en mayor vulnerabilidad”, por lo que dijo, desean mostrar estos resultados para que se tomen las medidas de políticas públicas para dar solución.
En imágenes mostró el mapa de la ciudad en el que señaló que en el noroeste hay mayor número de excedencias, con alta exposición durante el año; y que áreas periféricas en el sureste muestran una exposición moderada y centro y sur concentraron los índices menores.
Al referirse a la exposición diferenciada, comentó que, aunque Mexicali presente un bajo índice de marginación, persiste el rezago social; y 18.6% de la población carece de acceso a servicios de salud, así como 20% se estima en situación de pobreza de la población total. Esto al citar el estudio realizado en el periodo antes mencionado.
Entre algunas de las conclusiones manifestadas por los expositores están que: los altos niveles de material particulado representan una carga ambiental para las comunidades con alta vulnerabilidad social; el sistema de monitoreo de la calidad del aire es valioso para el mapeo e identificación de puntos críticos; la falta de cobertura genera brechas, acentúa las disparidades relacionadas con la sobreestimación o representación de las zonas con alta exposición; hay oportunidad de mejorar el sistema de monitoreo de calidad del aire con sensores de bajo costo e indicadores ambientales de emisiones de tráfico o industriales; deben abordarse políticas públicas inclusivas e intervenciones de comunicación de riesgos, generar la participación de diferentes actores y empoderar a las comunidades vulnerables.