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Refugios para aves silvestres, un proyecto que une diseño y sustentabilidad

Campus
Tijuana
17 de Septiembre de 2025

Creatividad, investigación y compromiso con el medio ambiente

El maestro Tonatiuh Magaña Guzmán, profesor investigador, docente de tiempo completo en la carrera de Diseño Industrial en la Facultad de Ciencias de la Ingeniería y Tecnología (FCITEC), valle de Las Palmas y doctorante de la Maestría y Doctorado en Arquitectura, Urbanismo y Diseño (MyDAUD), encabeza el proyecto titulado “Diseños de refugio, para aves en áreas verdes protegidas”.

Este proyecto nació desde el aula, específicamente en la materia “Diseño de productos y servicios”, y tiene como objetivo construir refugios para aves silvestres en la técnica de pajarcilla, un material compuesto por paja y arcilla, con bajo impacto ambiental.

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“A través de estos refugios, buscamos que los estudiantes comprendan que el diseño puede responder a necesidades reales, incluso de usuarios no humanos, como las aves silvestres”, comentó el maestro Magaña. El proyecto integra conocimientos prácticos de ergonomía, metodología de diseño, ecología y técnicas constructivas alternativas, y ha permitido generar moldes y prototipos funcionales en diferentes escalas.

Uno de los principios clave del diseño es la simplicidad y accesibilidad. Utilizando moldes hechos con materiales reciclados como tubos ABS o cubetas, el proceso puede replicarse con facilidad. La meta es clara: acercar el diseño sustentable a la comunidad desde edades tempranas.

El diseño del refugio contempla tres modalidades de instalación: colgado, empotrado o colocado sobre soportes verticales. Cada una responde a condiciones ambientales distintas, y todas han sido pensadas para facilitar su replicabilidad tanto en entornos rurales como urbanos. Al ser construidos con pajarcilla, los refugios son biodegradables y se integran de manera natural al entorno. Esto evita dejar residuos contaminantes como el plástico o el metal, alineándose con los principios de la economía circular. “Aunque el diseño es simple, tiene su complejidad. Desarrollar un molde que cumpla con las características necesarias para que un ave se sienta segura implica un proceso técnico riguroso”, explicó.

La metodología del proyecto permite que niños y niñas participen en talleres prácticos donde pueden fabricar refugios con materiales accesibles y reutilizables, reforzando el valor de la educación ambiental desde edades tempranas. Además, constituye un ejemplo del potencial transformador del diseño industrial en diálogo con otras disciplinas. A partir de una mirada sustentable y colaborativa, logra integrar la innovación material con el compromiso formativo, abriendo nuevas rutas para el diseño con sentido ecológico, social y educativo.

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El proyecto ha sido presentado en espacios como la San Diego State University (SDSU); dentro del evento RE:BORDER Binational Conference; la Expo Mueble; UNESCO Chair y otros foros académicos, donde ha recibido comentarios positivos por expertos en diseño y sustentabilidad, incluyendo a figuras reconocidas como Don Norman, referente global del diseño, lo que ha reforzado el valor del trabajo realizado.

El trabajo ha sido respaldado por colaboraciones con profesores y profesoras de la FCITEC, entre ellos, el doctor Vladimir Becerril Mendoza; el doctor Alejandro Daniel Murga González, Coordinador del PE Diseño Industrial en la FCITEC; la maestra Virginia Karina Rosas Burgos; y Daniela Velarde Schmidt. También, se ha trabajado en conjunto con la maestra Alicia Concepción Gracia Cabrera de la Facultad de Arquitectura y Diseño de Mexicali y con asociaciones civiles dedicadas a la observación de aves, así como con investigadores de la carrera de Ciencias Ambientales de Ensenada, y estudiantes de Diseño Industrial y Arquitectura de la UABC.

Actualmente, el proyecto se encuentra concluido y en su fase de implementación y difusión mediante talleres. Para el maestro Magaña, la mayor satisfacción radica en ver cómo las y los estudiantes transforman materiales simples en soluciones innovadoras que impactan positivamente al entorno.

“El mayor beneficio sería concientizarnos del entorno, de que podemos volver a respetar estos refugios para las aves”, añadió el maestro Magaña Guzmán.