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UABC crea banco de germoplasma para proteger biodiversidad de Baja California

Campus
Ensenada
17 de Junio de 2026

Impulsan un banco de germoplasma para conservar especies nativas y patrimonio cultural del estado frente a los efectos del cambio climático y los incendios forestales

 

El doctor Hiram Rivera Huerta, investigador de la Facultad de Ciencias Marinas del Campus Ensenada, encabeza un proyecto pionero para establecer un Banco de Germoplasma orientado al resguardo del patrimonio cultural y biológico de la región mediterránea de Baja California, con miras a enfrentar los crecientes escenarios de cambio climático e incendios forestales que amenazan los ecosistemas del estado.

"Los ecosistemas necesitan nuestra ayuda, desde la semilla hasta convertirse en bosque, chaparral o matorral, la recuperación no ocurre por sí sola. Se requiere de una gestión compartida en acción con diferentes actores”, mencionó el doctor Rivera Huerta.

El proyecto consiste en el resguardo de semillas y la producción de especies nativas del estado, en colaboración con diferentes instancias de gobierno y dueños de predios. La iniciativa surge como respuesta directa a la tendencia creciente de incendios forestales frecuentes, plagas, sequías y sobreexplotación de especies silvestres que caracterizan el contexto ambiental actual de Baja California.

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El investigador de UABC lleva desde 2008 impartiendo clases a nivel posgrado y licenciatura en temas de Sistemas de Información Geográfica (SIG), percepción remota, manejo de recursos naturales y Ecología de Fuego. Su colaboración con CONAFOR, CONANP, SADER, ONG y Protección Civil en la atención, seguimiento y control de incendios forestales en Baja California lo posicionó como referente para desarrollar este proyecto integral.

Baja California forma parte del denominado mediterráneo californiano, un corredor biológico que incluye Oregon, California y Baja California, considerado uno de los bloques de mayor biodiversidad del mundo y parte fundamental de la megadiversidad que caracteriza a México. En sus ecosistemas de matorral costero, chaparral, desierto y bosque conviven especies endémicas que sólo se distribuyen en esta región, junto con grupos indígenas originarios que preservan usos y costumbres tradicionales de las especies silvestres.

En su primera etapa, el proyecto enfoca sus esfuerzos en especies leñosas, como encino, pino, álamo, alisos y mezquites, así como las aromáticas como jojoba y salvia. Muchas de estas especies están amenazadas por los incendios forestales y la explotación en vida silvestre, y tienen un valor cultural fundamental para comunidades que practican cestería con acículas de pino y usan plantas aromáticas en ceremonias y medicina tradicional.

Las amenazas: cambio climático e incendios 

Modelos climáticos proyectan una reducción de precipitación de hasta el 80% para la región de San Diego-Tijuana, aunada a incrementos en temperatura. Para Baja California, donde el agua es ya un recurso escaso, este escenario se traduce en mayor sequía y menor disponibilidad de recursos hídricos desde las zonas de montaña, que actúan como reservorios naturales a través de la nieve.

El 98% de los incendios forestales en el estado son provocados por actividades humanas. La recurrencia anual de incendios rompe los ciclos naturales de recuperación de los ecosistemas, que de manera natural requieren entre 15 y 100 años según el tipo de vegetación. Un caso documentado es el de Sierra Blanca, donde un bosque de pino Coulteri de 10 hectáreas se ha quemado tres veces en menos de 20 años, comprometiendo su regeneración. En el municipio de Tecate, la mayor área afectada en los últimos tres años consecutivos pone en riesgo comunidades y especies.

"Ninguna especie puede soportar que cada año sobreviva a un incendio, sane sus heridas y siga su proceso de crecimiento y reproducción; el gasto energético de recuperarse consume sus reservas, comprometiendo su sobrevivencia si la temporada de lluvias no es suficiente”, enfatizo el investigador.

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Funcionamiento del banco de germoplasma 

El banco almacena semillas en condiciones controladas de temperatura y humedad relativa para preservar su viabilidad a largo plazo. Uno de los principales retos técnicos son las especies con semillas recalcitrantes como los encinos, cuya humedad disminuye progresivamente sin posibilidad de revertirse, lo que obliga a mantener procesos continuos de propagación.

La infraestructura requerida comprende un cuarto frío para el almacenaje de semillas, un laboratorio para pruebas de viabilidad y un vivero para propagación. Actualmente el proyecto opera con refrigeración adaptada, laboratorio en instalaciones existentes de UABC e invernaderos en proceso de ampliación. Se cuenta con colaboración activa de Global Conservation Consortium for Oak (GCCO), CONAFOR, ejidos y una red de viveristas que participan en la propagación de especies nativas.

Participación comunitaria y etapas del proyecto 

El proyecto trabaja directamente con los ejidos Adolfo Ruiz Cortines, Ajusco y Emiliano Zapata. Además, cuenta con un programa activo de Servicio Social Profesional (SSP) que atiende zonas aledañas a Ensenada y Áreas Naturales Protegidas afectadas por incendios forestales. La UABC participa en el Comité Estatal de Manejo de Fuego y el Consejo Estatal Forestal.

El proyecto inició formalmente en 2023 con un taller de conservación de encinos en Baja California. Actualmente se encuentra en su segundo año de ejecución y se alinea con la propuesta nacional de restauración forestal. Los estudiantes de UABC pueden participar a través del SSP y ayudantías de investigación, aprendiendo actividades de vivero, monitoreo y restauración en campo.

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Impacto y perspectivas 

El banco de germoplasma permitirá mejorar la planeación de proyectos de restauración ecológica, adelantar la producción de planta en etapas tempranas y aumentar el número de ejemplares establecidos en campo tras incendios o sequías. El proyecto también contempla elaborar manuales de buenas prácticas para documentar los mejores métodos de propagación de especies nativas.

“Entre los beneficios concretos para la sociedad bajacaliforniana destacan: el reconocimiento del valor ecológico, estético y económico de la flora nativa; la generación de producción continua para campañas de restauración; y la posibilidad de que viveros y comunidades participantes desarrollen planes de negocio vinculados a la producción de planta nativa. Asimismo, el modelo podría replicarse en otros estados del país con características similares”, destacó el doctor Hiram.

FOTOS: Cortesía.

Cabe mencionar que, como parte del compromiso ambiental, la UABC impulsa también un cambio en la paleta vegetal de sus campus en Mexicali, Tijuana y Ensenada, promoviendo el uso de plantas nativas adaptadas a las condiciones áridas de la región como espacios demostrativos para la ciudadanía.