Cimarrones participan en campaña de limpieza “Salvemos la Playa”
Dentro del marco del Día Internacional de la Limpieza, estudiantes de las escuelas de Ciencias de la Salud (Ecisalud) y de Ciencias de Ingeniería y Tecnología (Ecitec) de la Unidad Valle de las Palmas de la UABC Campus Tijuana participaron en la campaña “Salvemos la Playa”, que celebra su XV aniversario.
Alrededor de dos mil 700 voluntarios de distintas regiones de Baja California se unieron al Proyecto Comunitario “Salvemos la Playa”, entre los que destacaron alumnos de la Unidad Valle de las Palmas, que por primera ocasión se unieron al esfuerzo, participando con mucho entusiasmo en la limpieza de una porción del camino de acceso a su Unidad Universitaria.
Treinta y dos voluntarios de Ecitec y Ecisalud, coordinados por la maestra Adriana Álvarez y con ayuda de la doctora Mary Zárate, lograron retirar 107 costales de basura, 27 llantas y otros objetos de grandes dimensiones que sumaron cerca de 720.5 kg de desechos. Esto es, en esta zona se recolectó el 10% del total de los desechos con el esfuerzo del 1% de los voluntarios.
Hace quince años, Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental, A.C. lanzó la primer campaña “Salvemos la Playa” con el fin de limpiar las costas del municipio de Tijuana. A lo largo de todos estos años la iniciativa ha ido sumando esfuerzos y a la fecha está conformado por más de 80 organizaciones, como la UABC, que de manera voluntaria realizan dos cruzadas anuales de limpieza en marzo y septiembre.
Este proyecto comunitario ha tenido la virtud de motivar a la sociedad en general para que participe activamente en la limpieza, creando una mayor conciencia sobre el impacto que tiene la basura en nuestro ambiente y ayudando a reforzar el tejido social. Por ello el programa de servicio social “Salvemos la Playa desde Valle de las Palmas” seguirá convocando a los estudiantes y a los habitantes de la región a sumarse a esta importante tarea.
Cabe señalar que los esfuerzos no se limitan únicamente a la playa, sino a diferentes sitios a lo largo de la franja del río Tijuana; incorporando así un innovador enfoque de cuenca hidrográfica que demuestra la comprensión por parte de los voluntarios de que todo lo que hagamos río arriba tendrá impactos rivera abajo y en la zona costa.