Demuestran el manejo sustentable del trigo
Con la participación de alrededor de 70 productores interesados en conocer los avances en Agricultura de Conservación que se han llevado a cabo en el Campo Experimental del Instituto de Ciencias Agrícolas (ICA) de la UABC, se realizó la demostración “Manejo sustentable con base en la agricultura de Conservación en el cultivo del trigo”.
La exposición fue efectuada en un lote del Ejido Morelia por el Cuerpo Académico de Agua y Suelo (CAAS), en conjunto con el ingeniero Ramiro Buenrostro Medina y el técnico agropecuario Rogelio Gutiérrez, ambos productores.
El doctor Fidel Núñez abordó el tema de “Conceptos sobre la Agricultura Tradicional”, la cual se basa en el uso del arado, la labranza o movimiento constante de tierra, la quema o remoción del rastrojo, el monocultivo y la aplicación de altas dosis de fertilizantes (N y P); prácticas que demandan gran cantidad de energía y contaminan el medio ambiente, disminuyendo la cantidad de materia orgánica en el suelo y por tanto su fertilidad y productividad. Añadió que una alternativa para conservar el potencial productivo de los suelos y disminuir la contaminación es la agricultura de conservación (manejo agroecológico), que en relación con la labranza convencional, permite reducir el costo energético.
El doctor Luis Fernando Escobosa García, Responsable del proyecto destacó que uno de los beneficios de utilizar esta técnica es la reducción de consumo de combustible de hasta 50 lt ha-1, aminorando los costos de cultivo y aumentando los ingresos de los productores. Asimismo, contribuye a la captura de carbono en los suelos agrícolas, lo que puede ser permanente siempre que los agricultores continúen utilizándola; incluso al no labrar las tierras hay una reducción del CO2 que influye en el cambio climático. Con esto se abre la posibilidad para que los productores mexicanos entren en el mercado de créditos de carbón con Estados Unidos de América y Canadá.
Las ventajas que ofrece la agricultura de conservación son la mejora de la textura y estructura del suelo; favorece la filtración del agua; retiene la humedad del suelo; genera ahorro de agua durante el riego; mejora las propiedades químicas y biológicas del suelo; aumenta el nivel de materia orgánica; reduce la erosión; disminuye la quema del rastrojo y al disminuir el uso del tractor ahorra combustible; hay menos emisiones contaminantes; así como menor compactación del suelo.
Cabe mencionar que durante el evento se contó con la presencia del doctor Roberto Soto Ortiz, Director del ICA.